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Artículo de Revisión

Revisión del rol de los antihistamínicos para el resfrío común

Florencia Baillieau, María Celeste Borghello

ARCHIVOS DE ALERGIA E INMUNOLOGÍA CLÍNICA 2020;( 04):0154-0157 


El resfrío común es una infección de las vías respiratorias superiores causada con mayor frecuencia por la familia de los rinovirus. Afecta a todos los grupos etarios y si bien en la mayoría de los casos tiene una evolución benigna y autolimitada, se asocia a una morbilidad significativa. El uso de antihistamínicos para aliviar los síntomas del resfrío común es una práctica habitual, aunque su eficacia para esta indicación es discutida.
Existen estudios donde se evalúa la eficacia de los antihistamínicos como monoterapia, así como en combinación con descongestivos y/o analgésicos siendo beneficiosos para aliviar los síntomas del resfrío común sobre todo en adultos y en los primeros días de la infección, en comparación con placebo; sin embargo, estos beneficios deben ser evaluados en relación al riesgo de los efectos adversos que generan, inherentes al tipo de antihistamínico (sedativos o no sedativos) y a su combinación con otros fármacos que potencian sus efectos. Ensayos en niños han sido poco concluyentes y por el momento no hay evidencias para su indicación.
El objetivo de este artículo de revisión fue evaluar los efectos de los antihistamínicos en el resfrío común, basándonos a priori en una revisión sistemática publicada en Cochrane Library 20151, así como otras publicaciones más recientes sobre el tema. Fueron seleccionados artículos que incluyen ensayos aleatorizados controlados con antihistamínicos en el tratamiento del resfrío común, que cumplieran con una metodología aceptable, privilegiando las revisiones Cochrane cuya metodología analítica cumple dichos criterios.


Palabras clave: resfrío común, antihistamínicos.

The common cold is an upper respiratory infection most often caused by the rhinovirus family. Affects all age groups and, although in most cases it has a benign and self-limited evolution, it is associated with significant morbidity. Antihistamines use to alleviate the symptoms of the common cold is standard practice, although their efficacy for this indication is disputed.
There are studies evaluating the efficacy of antihistamines as monotherapy, as well as in combination with decongestants and / or analgesics, being beneficial in relieving the symptoms of the common cold, especially in adults and in the first days of infection, compared to placebo; however, these benefits must be evaluated in relation to the risk of the adverse effects, inherent in the type of antihistamine (sedative or non-sedative) and its combination with other drugs that enhance its effects. Trials in children have been inconclusive and at the moment there is not evidence for this indication.
The objective of this review was to evaluate the effects of antihistamines on the common cold, based a priori on a systematic review published in Cochrane Library 2015, as well as other more recent publications on the subject. Articles were selected that include randomized controlled trials with antihistamines in the treatment of the common cold, that complied with an acceptable methodology, favouring Cochrane reviews whose analytical methodology meets these criteria.


Keywords: common cold, antihistamines.


Los autores declaran no poseer conflictos de intereses.

Fuente de información Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica. Para solicitudes de reimpresión a Archivos de Alergia e Inmunología Clínica hacer click aquí.

Recibido 2020-08-03 | Aceptado 2020-10-19 | Publicado 2020-12-30

Figura 1.

Figura 2. Modificado de: Fox A, Browne D: Effects of histamine in Allergic disease, Pharmacy update,...

Introducción

El resfrío común está descripto como una infección viral, que provoca inflamación aguda y autolimitada de la mucosa de las vías respiratorias superiores que puede involucrar nariz, garganta y senos paranasales, provocando congestión nasal, estornudos y tos, con una evolución natural autolimitada en una a dos semanas. Los niños menores habitualmente presentan 6 a 8 episodios anuales. Estas cifras disminuyen a 2 o 4 episodios por año en la edad adulta, provocando del 30 al 50% de ausencia laboral y el 60 al 80% de ausencia escolar2.

Los virus más frecuentemente involucrados pertenecen a la familia de los rinovirus (25 al 80%), coronavirus (10 al 20%), virus de la influenza (10 al 15%) y adenovirus (5%)3. Los mecanismos patogénicos de los diversos procesos virales pueden ser muy diferentes, pero clínicamente indistinguibles, con síntomas muy similares e inespecíficos. La infección por rinovirus es transmitida a individuos susceptibles por contacto directo o por partículas aerosolizadas, que ingresan por la mucosa nasal anterior o la conjuntiva a través del conducto lagrimal, llegan a la nasofaringe y penetran las células epiteliales por receptores específicos ubicados en la superficie celular. Una vez dentro de la célula, el virus se replica rápidamente, mientras las células infectadas liberan interleucina-8 (IL-8), potente quimioatrayente de polimorfonucleares, cuyas elevadas concentraciones en secreciones son relevantes ya que se correlacionan proporcionalmente con la gravedad de síntomas del resfrío. Mediadores inflamatorios, como quimiocinas y prostaglandinas, pueden causar vasodilatación, aumento de la permeabilidad vascular y secreción de glándulas exocrinas que, junto con la estimulación de terminaciones nerviosas parasimpáticas locales, conducen a los síntomas característicos del resfrío. Estos síntomas están presentes a los pocos días después de la infección, llegando al máximo a los dos a cuatro días posinoculación, y persisten de siete a diez días en promedio1,2.

Se han investigado innumerables tratamientos para el resfrío común, y dado que no existe vacuna ni cura definitiva para esta enfermedad, el tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y reducir el tiempo de su evolución natural4. Debido a que los antihistamínicos son eficaces para los síntomas nasales de la rinitis alérgica, similares a los síntomas del resfrío común, se han realizado múltiples ensayos para analizar la eficacia y seguridad de su indicación en esta patología, lo cual es el objetivo de esta revisión3-5.

Antihistamínicos H1

Ampliamente utilizados desde su descubrimiento en 1942 por el biólogo y farmacólogo suizo Daniel Bovet, quien inició su utilización en la práctica clínica y 15 años después fue Premio Nobel de Medicina.

Bovet descubrió un fármaco que bloquea los efectos de algunas sustancias formadas en el organismo, que actuaban particularmente sobre los vasos sanguíneos y músculo liso de vías respiratorias, generando efectos típicos de las enfermedades alérgicas, como fiebre del heno, asma, etc. Había identificado el receptor H1 de histamina, presente en la superficie celular en ciertos tejidos, miembro de la superfamilia de los receptores acoplados a proteína G (GPCRs). Estos receptores pueden ser vistos como “interruptores” celulares que tienen un sistema de “apagado” o “encendido”. En el caso de la histamina, cuando se une al receptor, activa los sitios de enlaces en los dominios transmembrana III y V y estabiliza su conformación, activando o colocando en posición “encendido” al interruptor. Los antihistamínicos compiten por ese receptor y al unirse a él activan sitios de enlaces cruzados, en los dominios transmembrana IV y VI, llevando el receptor H1 al estado inactivo o de “apagado”. Por lo tanto, los antihistamínicos H1 son agonistas inversos que producen el efecto opuesto en el receptor de la histamina y actúan previniendo la interacción de la histamina con su receptor, en lugar de inhibir su liberación6,7.

Los más de 45 antihistamínicos H1 disponibles en el mundo pueden dividirse en dos grupos: sedativos y no sedativos, de acuerdo a su capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica7.

• Antihistamínicos sedantes. Estos fueron la primera generación de antihistamínicos y están asociados con varios eventos indeseables, en gran parte debido a su propensión a cruzar la barrera hematoencefálica y su actividad anticolinérgica que causa síntomas de somnolencia y concentración reducida, así como boca seca, visión borrosa y retención urinaria.

• Antihistamínicos no sedantes o de segunda generación. Fueron desarrollados desde mediados de los ‘80 y, por ser lipofóbicos, pasan en menor medida la barrera hematoencefálica. Tienen un rápido comienzo de acción y mayor vida media, por lo que se pueden administrar una sola vez al día. Tienen la ventaja de escasos o nulos efectos a nivel del SNC y efectos anticolinérgicos, y algunos cuentan con propiedades antiinflamatorias variables por disminución de mediadores proinflamatorios de mastocitos, factores quimiotácticos y moléculas de adhesión8,9.

Tanto en las infecciones virales como en los procesos de hipersensibilidad tipo I (rinitis alérgica), aunque los mecanismos patogénicos son muy diferentes, los síntomas son similares. Por ello se ha especulado que los antihistamínicos pudieran aliviar los síntomas del resfrío común.

Método

Se evaluaron 3 revisiones sistemáticas, sobre el tratamiento del resfrío común con antihistamínicos como monoterapia y en combinación con descongestivos y analgésicos. También se incluyeron otros estudios randomizados y controlados, pero con objetivos no solo en el tratamiento del resfrío sino en las características bioquímicas de las drogas, teniendo en cuenta su farmacocinética y metabolismo así como otros tratamientos alternativos que podrían ser útiles al principio de la infección4-7. Estos últimos, si bien aportan datos de interés, desviarán el objetivo de nuestra revisión por lo que no se incluirán en nuestras conclusiones.

La revisión sistemática más actualizada, de Van Driel10 et al., analiza las publicaciones halladas en PubMed incluyendo la revisión Cochrane de De Sutter 20151,donde solo se analizan los antihistamínicos como monodroga, y de ambos autores juntos en el 201211 en donde se evaluaron los efectos de diferentes combinaciones de antihistamínicos, descongestivos y analgésicos para el resfrío común.

Resultados

En los adultos, se observó que los antihistamínicos sedantes estuvieron asociados al alivio de rinorrea y estornudos pero no de la congestión nasal, siendo la sedación el efecto adverso mayormente reportado con este tipo de droga. Los estudios con antihistamínicos no sedantes mostraron un efecto poco claro en la congestión y ninguno sobre la rinorrea y los estornudos, pero no se reportaron más efectos adversos comparados con placebo1.

La revisión del 2012 indica que la combinación de analgésicos y descongestivos puede mejorar la congestión y los estornudos, pero los datos no pudieron agruparse debido a la heterogeneidad de resultados. Los pacientes que han tomado esta combinación reportaron varios efectos adversos como sedación, insomnio y cefalea.

De los 3 ensayos que estudiaron la combinación de antihistamínicos y analgésicos orales, 2 de ellos no demostraron mejoría de síntomas y en particular de la congestión nasal, en comparación con placebo y analgesia. En un ensayo, la combinación se asoció a menos estornudos, y los efectos adversos como irritación nasal, boca seca, y malestar abdominal se observaron en ambos grupos11.

En la revisión 2015 se contemplan estudios que incluyeron niños, en los cuales los resultados fueron contradictorios, las muestras fueron más pequeñas, de calidad estadística inferior y con resultados que carecieron de efectividad. En las que incluyeron descongestivos y analgésicos combinados con antihistamínicos, a pesar de generar mejoría de síntomas nasales, tampoco se halló evidencia que avale su uso en niños, debido al riesgo de sus efectos adversos y sobre todo en los más pequeños10,11.

Discusión

Los antihistamínicos como monoterapia para el resfrío común han sido estudiados ampliamente durante los últimos 50 años, se han realizado muchos ensayos en diferentes contextos, con diferentes productos y en diferentes poblaciones para el tratamiento de los síntomas del resfrío común de origen viral con pocas pruebas convincentes de su real utilidad11,12.

En el caso de las rinitis alérgicas, durante la fase temprana de la inflamación se produce una liberación inmediata de productos de mastocitos los cuales generan una red inflamatoria específica que favorece la expresión y activación de moléculas de adhesión (CAM). La activación de CAM favorece la migración de células proinflamatorias tales como eosinófilos y neutrófilos en la mucosa nasal. Estas moléculas han sido objeto de investigación y se han encontrado que los antihistamínicos H1 de nueva generación también tienen un efecto antiinflamatorio, disminuyendo el número de células inflamatorias reclutadas en el tejido y la expresión de ICAM entre otras10.

En el resfrío común tendrían un efecto beneficioso a corto plazo (primero y segundo día de tratamiento) sobre la gravedad de los síntomas generales, pero no a mediano y largo plazo, y tampoco se observaron efectos clínicamente significativos sobre la obstrucción nasal, la rinorrea y el estornudo1.

Para adultos con síntomas nasales molestos, los descongestivos y los antihistamínicos en monoterapia o en productos combinados suelen ser la decisión más acertada. Sin embargo, el efecto es leve y aunque los eventos adversos suelen ser leves, algunos pueden ser inquietantes13. Específicamente por los efectos adversos, los ensayos que utilizaron antihistamínicos que provocan sedación mostraron efectos adversos más frecuentes en los grupos de tratamiento activo que con placebo. El síntoma más frecuente fue la sedación, siendo menos prevalente en los grupos tratados con antihistamínicos que no provocan sedación, aunque probablemente alguno de los efectos adversos en realidad se pueda atribuir a los síntomas del resfrío en lugar de adjudicarse a la medicación.

En los niños, la evidencia de tratamientos para el resfriado común es más limitado. Pocos estudios incluyeron niños y los resultados fueron contradictorios. La falta de pruebas de efectividad de la administración, combinada con los resultados de los ensayos en adultos que no indicaron una mejoría significativa, permite establecer la conclusión de que no hay pruebas suficientes para apoyar la administración de antihistamínicos para el resfrío en los niños, incluso hay reportes que desaconsejan su uso en pediatría, sobre todo combinados con descongestivos10. En consecuencia, no están recomendados descongestivos ni formulaciones que contengan antihistamínicos en menores de 6 años, y se recomienda precaución entre 6 y 12 años11-13.

No hay pruebas suficientes que apoyen la prescripción de antihistamínicos en el resfrío común. Es por ello que los tratamientos disponibles en la actualidad incluyen una combinación de fármacos entre anti-H1, descongestivos y antiinflamatorios orientados al alivio sintomático y la reducción del tiempo de evolución natural de la infección.

Conclusiones

Luego de realizar un análisis bibliográfico, podemos concluir que son múltiples los estudios que se han puesto en marcha para poder evaluar la terapéutica más eficaz en el tratamiento del resfrío común tanto en adultos como niños, evidenciando que los antihistamínicos como monoterapia no tendrían un efecto clínicamente significativo sobre la mejoría general subjetiva del resfrío común o sobre los síntomas individuales como la congestión nasal, rinorrea y estornudos.

En el caso de los niños, se sabe muy poco acerca del efecto de los antihistamínicos, sobre todo en menores de 6 años. Al ser el grupo poblacional donde los resfríos son los procesos más frecuentes, sería un desafío promover futuras investigaciones cumpliendo una rigurosa metodología, con ensayos con muestras más representativas de pacientes controlados y aleatorizados.

  1. De Sutter AI, Saraswat A, Van Driel ML. Antihistamines for the common cold. Cochrane Database Syst Rev. 2015; (11):CD009345 doi: 10.1002/14651858.CD009345.pub2. PMID: 26615034.

  2. Innes JA, Reid PT. Respiratory disease. pp: 687-9. Davidson’s Principles & Practice of Medicine. 20th Edition. Churchill Livingstone Elsevier, 2006.

  3. Heikkinen T, Jarvinen A. The common cold. Lancet 2003;361(9351):51-9.

  4. Hulisz D. Efficacy of zinc against common cold viruses, J Am Pharm Assoc 2004;44:594-603.

  5. De Sutter AI, Lemiengre M, Campbell H. Withdraw. Antihistamines for the common cold. Cochrane Database Syst Rev. 2009; (4):CD001267. doi: 10.1002/14651858.CD001267.pub2. PMID: 19821274.

  6. Al Balawi ZH, Othman SS, Al Faleh K. Intranasal ipratropium bromide for the common cold. Cochrane Database of Systematic Reviews 2013, Issue 6. Art. No.: CD008231. doi: 10.1002/14651858.CD008231.pub3.

  7. Salvatore F, Shea T, Cravo AS. Bioavailability of Triprolidine as a single agent or in combination with Pseudoephedrine: a randomized, open-label crossover study in healthy volunteers. Clin Pharm Drug Develop 2020;9(4):486-95. doi: 10.1002/cpdd.777.

  8. Kim S, Chang Y, Cho H, Hwang Y, Moon Y. Non-steroidal anti-inflammatory drugs for the common cold. Cochrane Database of Systematic Reviews 2015, 9: CD006362. doi: 10.1002/14651858.CD006362.pub4.

  9. Simons FE, Simons KJ. Histamine and H1-antihistamines: celebrating a century of progress. J Allergy Clin Immunol 2011;128(6):1139-50.doi: 10.1016/j.jaci.2011.09.005. Epub 2011 Oct 27. PMID: 22035879.

  10. Van Driel ML, Scheire S, Deckx L, Gevaert P, De Sutter A, et al. What treatments are effective for common cold in adults and children? BMJ 2018;363:k3786. doi:10.1136/bmj.k3786.

  11. De Sutter AI, van Driel ML, Kumar AA, et al. Oral antihistamine-decongestant-analgesic combinations for the common cold. Cochrane Database Syst Rev. 2012; 15(2):CD004976. doi: 10.1002/14651858.CD004976.pub3. PMID: 22336807.

  12. Hayward G, Thompson MJ, Perera R, Del Mar CB, Glasziou PP, Heneghan CJ. Corticosteroids for the common cold. Cochrane Database of Systematic Reviews 2015; 10: CD008116. doi: 10.1002/14651858.CD008116.pub3.

  13. Muntean IA, Bocsan IC, et al. How could we influence systemic inflammation in allergic rhinitis? The role of H1 antihistamines. Hindawi Oxidative Medicine and Cellular Longevity 2018; Art: 3718437.

Autores

Florencia Baillieau
Centro de Alergia Mar del Plata. Grupo de Jóvenes Alergistas AAAeIC. Sociedad de Asma, Alergia e Inmunología del Sur. Rep Argentina.
María Celeste Borghello
Hospital de La Baxada Dra Teresa Ratto. Paraná. Grupo de Jóvenes Alergistas AAAeIC. Asociación de Alergia e Inmunología del Litoral. Rep. Argentina.

Autor correspondencia

Florencia Baillieau
Centro de Alergia Mar del Plata. Grupo de Jóvenes Alergistas AAAeIC. Sociedad de Asma, Alergia e Inmunología del Sur. Rep Argentina.

Correo electrónico: fbaillieau@gmail.com; celesteborghello@yahoo.com.ar

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Archivos de Alergia e Inmunología Clínica , Volumen Año 2020 Num 04

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Archivos de Alergia e Inmunología Clínica
Número 04 | Volumen 51 | Año 2020

Titulo
Revisión del rol de los antihistamínicos para el resfrío común

Autores
Florencia Baillieau, María Celeste Borghello

Publicación
Archivos de Alergia e Inmunología Clínica

Editor
Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica

Fecha de publicación
2020-12-30

Registro de propiedad intelectual
© Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica

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